Belgrado, una ciudad que mira al futuro sin olvidar el pasado

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Interraíl día 9, Belgrado: Jue 11/08/2011

Llegamos a Belgrado después de 7 horas en tren nocturno desde Budapest sin tener mucha idea de que tipo de ciudad nos íbamos a encontrar, nuestras únicas referencias se traducían en varias palabras que seguramente estaréis pensando vosotros ahora mismo: guerra, antigua Yugoslavia, bombardeos… No podíamos negar que apenas hacía 12 años la OTAN bombardeó la ciudad durante la Guerra del Kosovo, y que no se trata de un destino turístico por excelencia, pero descubrimos que la capital de Serbia sale hacia delante y posee una curiosa mezcla de contrastes entre su pasado y la actual vida moderna que no nos dejó para nada indiferentes.

La primera anécdota la vivimos en la estación de tren al llegar, como siempre durante este viaje al llegar a una ciudad reservábamos los billetes del próximo tren para despreocuparnos, y topamos con un taquillera borde y antipática que nos decía a gritos que no se podía reservar con antelación y que lo compráramos el mismo día que fuésemos a viajar. Casi nos lo creímos, pero por suerte nos dimos cuenta de que la señora simplemente no quería dar un palo al agua, porque a una pareja de brasileños se los habían vendido en la ventanilla de al lado, así que la insistimos y a regañadientes nos los vendió. Nos fuimos entonces en busca de nuestro alojamiento para dejar las mochilas, teníamos reservada una noche en habitación doble en el Hostel Magic (35 euros), situado en Kneza Milosa, una de las calles más importantes de Belgrado.

Pero salir en busca del hostel suponía el primer desafío, ya que en Serbia al igual que en otros tantos países de Europa del este como Rusia, Bulgaria o Ucrania se utiliza el alfabeto cirílico. Pero si somos un poco previsores evitaremos convertir en toda una odisea tareas a priori sencillas como encontrar una calle o comprar un ticket para el autobús, nosotros nos llevamos una chuleta como esta con la equivalencia de las letras, y gracias a que el cirílico posee la particularidad de que se lee al igual que se escribe, es perfectamente descifrable. Por lo tanto si os gustan los jeroglíficos no os vais a aburrir, es más sencillo de lo que parece, incluso cuando ya llevábamos varias palabras descifradas empezamos a aprendernos algunos símbolos y a coger soltura.

Imagen obtenida de www.cirilico.com

Precisamente en la misma calle y al lado de nuestro hostel encontramos los edificios bombardeados por la OTAN en 1999, realmente impresiona ver estas moles enormes de ladrillo en ruinas a causa de la guerra, y desconozco si lo conservan así como un acto memorial para que no se olvide lo ocurrido, o que simplemente no tienen presupuesto para reconstruirlos.

Al llegar a la peatonal calle Mihailova, la más comercial en el centro neurálgico de Belgrado, el contraste fue brutal porque nos encontramos con una calle viva, moderna y llena de comercios que no tenía nada que ver con la parte sucia y derruida que acabábamos de ver. También se encuentran aquí edificios representativos como la Biblioteca de Belgrado o la sede de la Academia Serbia de Artes y Ciencias.

Al final de esta calle está el Parque Kalemegdan, un espacio verde de recreo para los locales que además de poseer restaurantes e incluso un zoo, contiene uno de los lugares de mayor interés, la Fortaleza de Belgrado. Ésta fue ocupada en el pasado por celtas, romanos, turcos, eslavos o austriacos y fue destruida y reconstruida en multitud de ocasiones, por lo que aún hoy se ven partes de la fortaleza en ruinas. Se divide en parta alta (gronji grad) y parta baja (donji grad), destaca en la entrada la torre del reloj, varias puertas con muchos siglos de historia dan acceso a las murallas, y alrededor de éstas se pueden ver todo tipo de instrumentos bélicos tales como tanques, cañones, torpedos o vehículos de guerra.

Visitamos el Museo Militar (50 dinares serbios ≈ 45 céntimos de euro) que muestra una gran colección de armamento, uniformes, banderas y documentos relacionados con la historia bélica del país. No nos interesaba mucho el tema, pero está curioso y por el precio que tiene bien merece una visitilla para hacer un pequeño recorrido por los conflictos que se han sucedido en esta región, aunque echamos en falta carteles explicativos al menos en inglés.

Otro de los grandes atractivos de la Fortaleza son sus espectaculares vistas sobre la unión de los ríos Danubio y Sava, dos de los ríos más largos de Europa que se funden en un entorno verde y natural a los pies de la colina de Kalemegdan.

Pero para disfrutar más si cabe de las vistas sobre la unión de estos dos grandes ríos y de la fortaleza y alrededores, lo mejor es subir al Observatorio (30 dinares) desde el que se tienen unas espectaculares vistas de 360º. Y para terminar de recorrer el Parque Kalemegdan nos montamos en un trenecito que nos dio una vuelta por todo el parque (100 dinares), los vagones estaban repletos de niños, y entre ellos, nosotros :p.

Salimos del parque y muy cerca está la Catedral (Saborna Crkva), la iglesia ortodoxa de Belgrado, construida entre 1837 y 1840 y uno de los lugares más importantes de adoración en Serbia. No se podían hacer fotos pero el interior es precioso, un gran altar gobierna la pequeña sala en la que los fieles rezaban y dejaban sus ofrendas.

Al doblar la esquina de la Catedral, encontramos uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad para comer o tomar algo, el Café “?”. Y no, no penséis que se me ha olvidado como se llama, resulta que ese es el verdadero nombre de este local en el que se puede degustar un buen asado o tomarse un café con pastas de nuez. El origen del nombre se debe a que tuvo varios, el primero de ellos fue Café Serbio y después de unos cuantos acabó llamándose Café de la Catedral, pero al  diácono de la iglesia no le gustó nada la idea e incluso denunció al dueño del local. Éste cansado de tanto cambio de nombre, decidió poner una interrogación y así acabar con la polémica, así permanece hasta el día de hoy.

Otro lugar que visitamos fue el Palacio de la Princesa Ljubice (100 dinares), un palacio de estilo balcánico que data de 1831 y alberga una colección de muebles que recrean las estancias originales y reflejan el estilo de vida que llevaba esta princesa, esposa del Príncipe Milos.

Regresamos de nuevo a la arteria principal, la calle Mihailova, para desde allí caminar en busca de la calle Skadarlija, epicentro del barrio bohemio de Belgrado. Esta pintoresca calle llena de restaurantes fue punto de encuentro de los artistas serbios durante el siglo pasado, tiene un encanto especial que contrasta con el resto de la ciudad, me gustó sobre todo las fachadas de algunos edificios en los que hay pintados grandes murales al final de la calle.

Si hablamos de precios, Belgrado es una ciudad muy barata. Ya lo habréis comprobado si os habéis fijado en los precios que pagamos por entrar en los sitios, pero para que os hagáis una idea mejor quedaros con que comimos en una pizzería de la céntrica calle Mihailova, cada uno 2 porciones grandes de pizza y un refresco por 270 dinares (≈ 2,40 €). Bajamos la comida con una caminata de media hora hasta llegar al lugar donde se encuentra la impresionante Catedral de San Sava.

La Catedral de San Sava pese a su juventud (se comenzó a construir en 1935) se ha convertido en la iglesia ortodoxa más grande de Europa y una de las más grandes del mundo. Su imponente tamaño, el tejado verde esmeralda y su fachada blanca de mármol la hacen inconfundible, pero tan joven es este templo que aún está inacabado, el interior nos lo encontramos totalmente desnudo, las paredes y la cúpula estaban forrados con plásticos y en proceso de ser cubiertas con mosaicos.

Pero nos pudimos resarcir en la pequeña Iglesia que se sitúa a escasos metros, que por fuera no dice gran cosa, pero su interior es uno de los más bonitos que he visto en mi vida, en el que no queda ni un centímetro sin decorar.

Interraíl día 10, Belgrado: Vie 12/08/2011

La mañana del día siguiente la dedicamos a visitar Zemun, un municipio a las afueras de Belgrado que ha sido absorbido por el crecimiento de la capital, pero que conserva los aires de un pueblecito. Para llegar cogimos el autobús nº84 en la Plaza Zeleni Venac, el trayecto dura apenas 20 minutos (50 dinares).

Lo mejor, las vistas del río y el casco viejo desde la Torre de Gardos, el interior de algunas viejas iglesias, y un pequeño mercado que descubrimos andurreando por sus laberínticas calles. No me atrevería a recomendar ir hasta Zemun, si pasáis por Belgrado con tiempo de sobra es una buena opción, pero si no es el caso o se tiene pensado visitar otros lugares cercanos, tampoco es una gran pérdida. En ese mismo día me pareció incluso que habíamos malgastado el día, pero ahora con el paso del tiempo y recordando este pequeño pueblo, me alegro de haber descubierto un lugar diferente a la gran ciudad que dista apenas unos pocos kilómetros de allí.

El resto de la tarde lo pasamos disfrutando de nuevo del Parque Kalemegdan en Belgrado, paseando por sus caminos, tirados en sus jardines, sentados en sus bancos, curioseando en el mercadillo de antigüedades y disfrutando de la tranquilidad que se respira en este lugar. Más tarde tomamos algo por el centro y compramos provisiones para hacernos unos bocadillos en la estación, mientras esperábamos el tren nocturno que nos llevaría a nuestro siguiente destino de Interraíl, que sería Sofía, la capital de Bulgaria.

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18 Comentarios

    Impresionante los edificios bombardeados por la OTAN, tal como si hubiera ocurrido ayer mismo…
    Pinta muy bien Belgrado, y con tu relato mejor aún, espero visitarla muy pronto si todo marcha bien. Un saludo!

      Author

      Impresiona verlos sí, están sin tocar desde entonces y da una sensación… Me alegro que mi entrada te ayude a hacerte una mejor idea de la ciudad, ya me contarás tu impresión cuando pases por allí en ese pedazo de viaje que tienes en mente… ;)

    Qué mal rollo dan los edificios medio derruidos por la guerra, no?? Tiene buena pinta Belgrado! Habrá que tenerla en cuenta! Por cierto, qué curioso lo del café “?” jejeje
    Saludos

      Author

      Ver los edificios bombardeados tan cerca y en ese estado nos recuerda que la guerra está aún muy reciente, pero la ciudad está creciendo de una forma brutal. Lo del café ? es muy curioso, pero al final no entramos a tomarnos nada. Saludos!

    Muy buen artículo la verdad es que has producido en mi envidia sana :).

    Belgrado es una de esas ciudades que tengo entre ceja y ceja, muy curioso lo de las casas bombardeadas, la taberna ? jeje .

    Por lo que veo en las fotos es un gran contraste, una ciudad que quiere ser moderna que si te fijas en algunas imagenes podría estar en la Unión Europea perfectamente.

    Jesús Martínez
    vero4travel.com

      Author

      Gracias Jesús. El contraste entre el triste pasado de Belgrado y el crecimiento que está teniendo la ciudad es impresionante. Y sin duda está llegando a la altura de muchas capitales europeas. Saludoss

    Hola!!

    Estoy yo planificando para Julio un viaje interrail por los Balcanes…. Mi intención es visitar Croacia, Bosnia, y posiblemente me acerque a Serbia…y por supuesto Belgrado sería uno de mis destinos…
    Tomo nota de noto que me vendrá muy bien… por cierto… ¿Cuantos dias son los adecuados para ver mas o mnos bien (convisitas a algún museo inlcuida) Belgrado?? Como va de conexiones con otros lugares??

    Mil gracias !

    Author

    Hola Xipo, a Belgrado dedicamos un día y vimos casi todo lo importante, y fuimos andando a todos los sitios. Aunque si quieres ver museos y tal a lo mejor se te queda corto, pero no creo. El segundo día fuimos a Zemun, que no es imprescindible ni mucho menos, pero si te sobra tiempo es un lugar diferente a la capital que tiene mucha historia.
    En cuanto a las conexiones de tren, existen muchas posibilidades, desde Belgrado puedes ir a Budapest, Bucarest, Ljubljana, Sofía, Zagreb… De hecho, quizás esto te venga de perlas para organizar tu viaje, nosotros utilizamos la versión del año pasado y nos fue de lujo http://www.eurail.com/sites/all/files/eurail.com/downloads/2012/eurail-timetable-2012.pdf

    A mi personalmente me parece que te encontraste una ciudad que no esperabas … ni yo tampoco al ver las fotos porque me parece una ciudad fascinante …
    El tema de los edificios en ruinas, … ¿son un símbolo? o están así por “la dejadez”?

    Gracias por compartirlo, un saludo.
    Alfonso (thewotme.com)

      Author

      Efectivamente no me esperaba una ciudad tan viva, eso hizo que me fuera con muy buen recuerdo. El tema de los edificios no tengo ni idea del porqué los mantienen así, todo un misterio… Aunque apostaría por… ¿símbolo memorial?.

    Menudos contrastes hay en esta ciudad Dany. De todos modos tengo que decirte que aunque no sea muy turística a mi me ha encantado el paseo que nos has mostrado. Lo del cirilico es una faena. Habrá que tirar de chuleta si vamos un día. Estupenda entrada compañero. Un abrazo.

      Author

      Y que lo digas, es tan poco turística que apenas conseguí información antes de ir para allá, por eso quizás me sorprendió tanto, y para bien. Me alegro haber contribuido a que conozcas Belgrado aunque sea un poquito. Lo del cirílico al principio es horroroso, pero tirando de chuleta no es tan complicado jejeje. Un abrazo!

    Jo, no se por qué no se me actualiza tu blog cuando escribes algo nuevo. :-S La verdad es que menudo recibimiento tuvisteis por parte de la señora de la estación de tren, que “maja”, menos mal que al final lo pudisteis solucionar!!!! Me han impresionado los edificios bombardeados, es raro ver algo así y que no los acaben de derrumbar…Un abrazo. ;-)

      Author

      Pues no tengo ni idea… Será por lo del cambio de blogger a worpdress? :S Lo de la taquillera fue muy fuerte, la tipa pasaba olímpicamente de esforzarse por entenderse con nosotros y nos costó un buen rato hasta que nos vendió los billetes! Y para colmo se quedó con mi tarjeta de crédito y nos dimos cuenta cuando ya estábamos en el hostel, y me tuve que dar un carrerón hasta la estación… jajaja! Por suerte allí estaba!
      Un abrazo Adela!

    Que maja la taquillera, anda que la simpatía por esos lares parece que no abunda xD

    Impresionan los edificios derruidos, imagino que será algo parecido a cuando hemos visitado nosotros Hiroshima, te pones en la piel de los desafortunados momentos que se vivieron por esa zona y se te erizan los pelos. Muchos lugares son calcados a Moscú, muy bonitos, especialmente las vistas hacia el Danubio y Zemun.

    Saludos!!!

    Hola Dany, vete a saber la historia que tiene detrás la taquillera… :(

    He flipado bastante con los precios, realmente es muy pero que muy barata y la ciudad parecía bastante chula.

    Gracias por ilustrarnos figura

    Da gusto leer experiencias de viajes tan bien relatadas….. Este Septiembre tengo previsto ir a Belgrado – Sarajevo. Tomare notas de tus vivencias

    Hector de Mi baul de blogs 10 diciembre, 2015 Responder

    Gracias por el relato. En una semana estoy allí. Alguna cosa más que aconsejarme?

    Un abrazo

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