La Ruta del Cares, atravesando los Picos de Europa

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Puedo decir casi sin miedo a equivocarme, que el mejor lugar que tenemos en España los amantes de la naturaleza y la montaña son los Picos de Europa. Y dentro de esta maravilla de Parque Natural, una de las joyas que se pueden encontrar es la Garganta del río Cares, por la que transcurre un sendero que a su vez hace de mirador permanente hacia las altas cumbres. Mientras caminas, hay que estar alerta de no caer despeñado por alguno de sus precipicios, y no por la dificultad de la ruta (que no es muy alta), sino por culpa es de los espectaculares paisajes que intentan hipnotizarte con su belleza.

Hace un par de años estuvimos por última vez en Asturias, durante un fin de semana en el que recorrimos playas y pueblos de la costa y subimos hasta Bulnes. Y nos gusta tanto esta zona que ya teníamos mono, así que el pasado mes de julio nos fuimos a pasar un nuevo finde en tierras asturianas, pero esta vez con la intención de hacer la Ruta del Cares (sábado) y subir a los Lagos de Covadonga (domingo). Salimos de Madrid un viernes por la tarde y llegamos por la noche a Cangas de Onís, el que sería nuestro campo base para las dos visitas que queríamos hacer. Es ideal para ese plan, ya que además de ser un pueblo encantador, se encuentra a 15 minutos de Covadonga y a 40 minutos de Poncebos, el pueblo por el que se inicia la Ruta del Cares en su vertiente asturiana y por donde empezamos nosotros.

mapa ruta del cares, recorrido ruta del cares

Mapa de la Ruta del Cares (Poncebos-Caín)

La Ruta del Cares une la localidad asturiana de Poncebos con la leonesa de Caín, y el recorrido son 12 kilómetros de ida que luego hay que repetir en la vuelta. A no ser, que vayáis un grupo de gente y os dividáis para empezar cada uno por un sitio y a medio camino cambiar las llaves del coche, o bien se puede contratar un transporte al final que os devuelva hasta el inicio, aunque esto no lo recomiendo porque por carretera la distancia entre los dos pueblos es de 100 kilómetros. Así que no hay excusas, aunque sean 24 kilómetros en total se disfruta y se hace sin problemas estando medianamente en forma, calculad unas 3 horas para ir y lo mismo para volver, más las paradas para descansar y comer algo. Y si sois expertos senderistas se puede continuar pasando Caín hasta Posada de Valdeón, aunque esto incrementa la ruta otras 3 horas más cada trayecto, por lo que no es muy común y hay que ser muy pro para hacer semejante ruta.

Dejamos el coche en el aparcamiento de Poncebos y nos pusimos en marcha, cargados con agua y comida (importante porque no hay nada para aprovisionarse por el camino) y bien protegidos con crema solar que si no podemos acabar achicharrados, ya que aunque no hay mucha altitud el sol pega con ganas. El camino empieza con una buena pendiente y durante los primeros dos kilómetros y medio se asciende algo más de 300 metros. Tardamos media hora en completar la fase de subida, pero una vez arriba haciendo una pequeña pausa para coger aire, comprobamos que bien había merecido la pena venir hasta aquí.

Una vez dentro de la Garganta del Cares, las imponentes cumbres y los vertiginosos barrancos nos hacían sentir insignificantes. Estábamos aproximadamente en el tercer kilómetro y a partir de ahí es casi todo llano, sólo quedaba disfrutar del panorama durante la agradable caminata, y si mirábamos hacia delante o hacia atrás se distinguía sin problemas el serpenteante camino que discurre entre las montañas, literalmente tallado en la roca.

La ruta transcurre todo el tiempo al lado de un canal que lleva el agua procedente de la presa de Caín hasta la pequeña central hidroeléctrica de Poncebos, y precisamente la ruta se construyó para poder mantener cuidado el canal. Pero con el tiempo se convirtió en una ruta que atrae a miles de senderistas al año confirmándose en la actualidad como uno de los lugares estrella de los Picos de Europa. Y no es para menos.

Llegamos a un cartel que nos indicaba que estábamos justo en la mitad del recorrido, entre Poncebos y Caín, y otra flecha señalaba un desvío para otra ruta que llega hasta Covadonga en una caminata de… ¡9 horas! Casi nos animamos, pero en el último momento decidimos que era mejor idea llegar el día siguiente en coche desde Cangas de Onís :roll:.

En abril un desprendimiento de rocas provocó el derrumbamiento de un tramo de la ruta y ésta quedó partida en dos, impidiendo temporalmente el tránsito. Los trabajos de reconstrucción terminaron precisamente unos días antes de llegar nosotros, y ahora una pasarela de madera une el trecho que se hundió de aproximadamente 15 metros. Esperemos que no haya más sustos de este tipo, glups.

Según nos acercamos a Caín la garganta se va estrechando cada vez más, llegando a unirse las dos vertientes por medio de pasarelas que salvan la caída hacia el río, y el sendero penetra la montaña más si cabe en una serie de túneles que hacen esta parte una de las más bonitas y espectaculares de la ruta.

El tramo final lo hacemos ya a la altura del río a través de unas galerías interiores que desembocan en la presa de Caín, muy cerca ya del pueblo.

Caín es muy pequeño y en sí mismo no tiene nada especial, pero lo rodean picos de dos mil metros de altitud que lo sitúan en un enclave privilegiado. Compramos una coca cola y agua fría en uno de los pocos comercios que hay y nos sentamos en la orilla del río Cares a prepararnos el bocata, que fue devorado en pocos minutos.

La mejor manera de reponer fuerzas y afrontar el camino de vuelta a Poncebos es meter los pies en el agua, está muy fría pero viene fenomenal para recuperarse. Allí pasamos un rato muy agradable hasta que no quedó más remedio que partir y deshacer lo andado, conviene no apalancase mucho porque la pereza se puede apoderar de ti…

El camino de vuelta fue más rápido, aligeramos el paso y ya no paramos tanto para hacer fotos o descansar. Las cabras, acostumbradísimas a las personas, se nos acercaban para reclamarnos comida, pero lo siento amigas, no vamos a parar por vosotras y perder el ritmo.

Lo peor de la vuelta es la última parte, que como os había dicho al inicio tiene una gran inclinación, que ahora hay que salvar cuesta abajo, por lo que las piernas sufren mucho y más con todo lo que llevan pateado. Pero nada más allá que no pueda superar un último esfuerzo, y nuestra motivación era regresar a Cangas de Onís para pegarnos una buena ducha y descansar un rato en el hotel, para después disfrutar de la gastronomía asturiana en una buena cena como homenaje a nuestra hazaña. Bien nos lo habíamos ganado.

Así que os animo a tod@s a realizar esta preciosa ruta, la relación dificultad-espectacularidad es de lo mejor que se puede encontrar, por lo tanto aprovechad que no hace falta irse hasta Nepal (aunque también) para hacer un trekking cuando en España tenemos esta maravilla, popularmente conocida como “la divina garganta”. Como diría Jesús Calleja: ¡Desafío conseguido!

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16 Comentarios

    Pues yo no es que sea muy montañera… pero todo el mundo habla maravillas de esta ruta, así que será cuestión de empezar a planteárselo.
    Un saludo ;)

      Author

      Helena, pues si te animas te encantaría, es fácil de hacer y los paisajes de los Picos de Europa seguro que te hacen acercarte un poquito más al mundo de la montaña, que tenemos sitios increíbles en España ;)

    Una ruta que me encanta, tenemos suerte de que en España haya maravillas como esta y como otros lugares, una que te recomiendo es en el Parque Nacional de Aigüestortes!!! La verdad es que acabasteis de fábula con una buena cena, que en Asturias se come de lujo, qué ganas de volver para allá!!! Un abrazo. ;-)

      Author

      Me anoto tu sugerencia, aunque creo que esa parte nos pilla un poco retirado, es bueno tenerla en cuenta. Sobre la cenita al final del día estaba más que merecida, no pueden faltar unas croquetas al cabrales y una sidrita… mmmmm!!

    Esa zona de los Picos de Europa es una pasada, que penita me da cada vez que veo rutas de este estilo, que me pille en la otra punta, pero bueno, ojala que alguna vez pueda ir por allí y vivirlas en persona :D

      Author

      Es una lástima que te pille tan lejos porque con lo que te gusta a ti la montaña te lo ibas a pasar como un enano, pero bueno seguro que alguna vez te surge una escapada por la zona para sacarte la espinita ;)

    No voy a negar que los Picos de Europa son espectaculares, que la ruta del Cares es fantástica o que me da mucha envidia leer y ver todo lo que cuentas pero creo que deberías visitar Ordesa. Con todos mis respetos, la ruta del Cares es la hermana menor de la Senda de los Cazadores o de cualquiera de las rutas por las fajas que hay allí.

    Buen post.

      Author

      Conozco Ordesa, estuve hace años precisamente haciendo esa ruta que comentas que si no me equivoco es la que llega hasta la cascada de la Cola de Caballo, y también es preciosa. Creo que la distancia es similar a la del Cares y los paisajes también son una maravilla, yo no la llamaría hermana menor, sino simplemente hermanas… Vamos, que tenemos suerte de poder elegir entre tantos sitios en España para disfrutar de la naturaleza.

    Es un lugar increible. Asturias entera lo es. Pero discrepo un poco contigo… La mejor manera de reponer fuerzas no es metiendo en el agua, sino bebiéndose una buena jarra de cerveza!!! Que bién me sentó!!!

      Author

      Jajaja! Lo de la cerveza seguro que también ayuda Víctor :) Al igual que tú soy un enamorado de Asturias, y en cuanto volvamos a tener oportunidad allí que volveremos.

    LOREN MORALES 1 octubre, 2012 Responder

    Hola Dany, Hacia tiempo que no entraba en tu blog, y ya que habeis hecho otra escapada,
    por lo que he leido fue en un fin de semana y los 24 km. en un dia, aunque merece la pena los paisajes son preciosos, pero hay que tener mucho fondo para hacer lo que vosotros
    haceis, enhorabuena y seguir con esas ganas.
    Un beso
    Tu tia, Loren

      Author

      Hola titaaa! Aunque la ruta es un poco larga, es asequible para casi cualquier persona, no hay que tener una preparación excesiva, en serio! Muchas gracias por pasarte por el blog, un beso.

    Yo tampoco soy muy de hacer senderismo, pero con esta ruta me ha entrado ganas de empezar a serlo! Unas fotos preciosas!! Aunque lo de los 24 km ida y vuelta me echa un poco para atrás… pufff!!! De todos modos, coincido contigo en que Asturias es genial! me encanta esa zona y su gastronomía… Bueno, la verdad es que todo el norte me encanta!
    Saludos

      Author

      Pues venga M.C., es un lugar estupendo para iniciarse en el senderismo jejeje! Y que decir de Asturias.. como decía el eslogan: Asturias paraíso natural :D

    Francisco Miranda Azurmendi 26 abril, 2014 Responder

    Curiosamente la manera más cómoda de realizar la ruta es subir en minibus desde Cangas de Onís a Caín y desde allí hacer símplemente el trayecto de ida hacia Poncebos, evitando deshacer lo andado. El servicio está operativo únicamente en verano. Cuesta 10 euros y al llegar a Poncebos te devuelven a Cangas de Onís. Más barato y menos cansado, imposible. Empezar desde Poncebos es la opción menos recomendable. Por cierto que no hace falta llevar bocata porque en Caín se come bien y barato, aunque no es recomendable pillar un atracón antes de hacer la ruta.

      Author

      Hola Francisco, nosotros salimos desde Poncebos porque es más fácil y no nos importaba hacer ida y vuelta, no es muy duro y en un entorno tan espectacular se disfruta. Para llegar a Caín desde Cangas de Onís hay que rodear todos los Picos de Europa, el trayecto es media hora más largo y la carretera es más complicada. Para la gente que quiera algo más cómodo es una opción llegar allí con el bus y ahorrarte la vuelta andando, pero como dices no hay servicio durante todo el año. Lo del bocata ya es una cuestión personal ;)

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