Los Lagos de Covadonga, una maravilla escondida entre montañas

Vuelvo a hablaros sobre Asturias, esa tierra que me tiene enamorado y que en cuanto puedo intento visitar para quitarme el mono de naturaleza y desconectar del ajetreo madrileño. En esta escapada de fin de semana en el norte ya os conté que el sábado hicimos la Ruta del Cares, y ahora es turno de hablar del plan que nos dejamos para el domingo, en el que tuvimos la suerte de tener un tiempo buenísimo y pudimos disfrutar de los Lagos de Covadonga en todo su esplendor.

Digo lo del tiempo, porque aunque no haga malo abajo, los lagos están a 1.100 metros de altitud y suele ser habitual (sobre todo a primera hora de la mañana) que esté nublado. Pero por suerte, ni una nube vimos. Para llegar desde Cangas de Onís, donde teníamos el hotel, lo más cómodo era coger el autobús que lleva a los Lagos haciendo una parada previa en Covadonga, aunque nosotros fuimos directos a los lagos (40 minutos aprox.) y la parada en el santuario la dejamos para la vuelta. El recorrido es Cangas de Onís – Covadonga – Lagos – Covadonga – Cangas de Onís, con el billete (7,50 €) puedes bajarte primero en un sitio o en otro, simplemente hay que saber de antemano los horarios si se quiere estar algo más de tiempo para no perder el último bus. La carretera para llegar arriba es complicada, así que si no se quiere pasar algún apuro con el coche recomiendo totalmente la opción del autobús, es mucho más cómodo, además hay temporadas en las que está restringido el acceso en vehículo propio.

Una vez arriba, hay dos rutas principales para hacer a pie y disfrutar del entorno de los lagos. Si os fijáis en el mapa de arriba, la flecha roja es donde nos dejó el autobús, y desde allí comienza un camino circular (marcado en amarillo en la foto) que transcurre pegado al Lago Ercina (derecha) y continúa hasta rodear por fuera el Lago Enol (izquierda). Pero hay otra ruta más corta, que fue la que elegimos nosotros, que se desvía entre medias de los dos lagos y acercándose a la orilla del Ercina vuelve de nuevo a la estación de autobús. Es muy sencilla y se tarda en hacerla algo menos de una hora, pero en total estuvimos un par de horitas haciéndola tranquilamente y parándonos en varios puntos durante el recorrido.

Las primeras paradas fueron en los miradores que hay al comienzo de la ruta, destacando el Mirador de la Reina, donde las vistas de los valles y montañas de los alrededores son espectaculares. Después llegamos al centro de interpretación en el cual mediante una maqueta y un vídeo explican muy bien las diferentes partes que componen el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Continuamos hasta llegar a las Minas de Buferrera, unas excavaciones donde hace tiempo se extraía cinabrio, manganeso y hierro, en la que llegaron a trabajar más de 500 personas entre 1848 y 1979. A día de hoy se pueden ver los raíles por donde llevaban las vagonetas, una estatua de un minero y recorrer alguna galería.

Y por fin llegamos al plato fuerte, el primero de los lagos que nos encontramos en un escenario idílico fue el Lago Ercina. Las simpáticas vacas son las principales moradoras de la orilla de este lago, que al igual que el Enol es de origen glaciar. La paz y tranquilidad que se respira en la verde pradera donde se encuentra el Ercina invitan a tumbarse en el césped, relajarse y disfrutar durante un buen rato de este entorno maravilloso perdido entre los Picos de Europa. ¿Había dicho ya que me encanta Asturias?

Subiendo por unas escaleras en el desvío de la senda (ruta corta), se llega hasta el Mirador de Entrelagos desde el que se tiene una vista de los dos lagos a ambos lados de la colina.

Y entonces entra en escena el Lago Enol, quizá algo más pequeño pero con una belleza única, el agua parece un auténtico espejo azul. Bajando por el camino se llega hasta la orilla, donde además de las vacas aquí también nos acompañaban las cabras, pero no había nadie más con nosotros y fue un privilegio disfrutar en solitario de este sitio mágico.

Terminamos la ruta regresando de nuevo a la parada de autobús donde habíamos llegado, con la suerte de que justo salía uno en ese momento y nos pegamos una carrera para no perderlo. Bajamos la serpenteante carretera hasta que el bus hace una parada en el santuario conocido como Real Sitio de Covadonga, lugar de peregrinación religiosa para muchos cristianos creyentes. Covadonga no es si quiera un pueblo en sí, sólo lo componen una Iglesia, la Santa Cueva y un par de hoteles.

Al no ser devotos este lugar no nos impactó demasiado, yo ya había estado y María se esperaba algo más de lo que hay allí, que no es más que un santuario. Supongo y entiendo que para mucha gente este sea un lugar especial, pero para nosotros quizás lo más destacable es la Basílica de Santa María la Real de Covadonga, una bonita iglesia de estilo neorrománico de colores rosados.

Visto todo en poco tiempo volvimos a la parada del autobús para regresar a Cangas de Onís y coger el coche que habíamos dejado en el aparcamiento, y partimos de vuelta a Madrid. Fue un fin de semana muy bien aprovechado y que nos lo pasamos genial, ahora sólo queda pensar en la próxima escapada a Asturias que espero no sea dentro de mucho tiempo, porque me encanta.

PD: El viernes pasado tuve el honor de aparecer como blog recomendado en la sección #BF del blog de Pepetravel, aquí os dejo el artículo para los que no lo hayáis visto, me hizo mucha ilusión!

21 Comentarios

  1. ¡Espectacular! No conozco Asturias y me encantaría visitarla, pero los de Madrid tenéis mucha suerte porque tenéis un montón de destinos de España a tiro de piedra. Desde Barcelona es un poco más complicado, al menos para un fin de semana… ¡Muy buena entrada! :D

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      Sí que es verdad que al vivir en Madrid tenemos mucha suerte porque nos pilla todo más cerca que los que estáis en una punta de España jejeje, pero si tienes oportunidad no dudes en dedicarle una unos días a Asturias porque seguro que te encanta Isabel… Es una pasada! ;)

  2. Un lugar mágico y maravilloso. Todo el mundo debería de verlo una vez en la vida!!! Las fotos, espectaculares Dany!! abrazos

  3. ¡El puto paraiso en España! Yo me cogería unas cuantas piedras, una estufa y una puerta y me hacia una chavola en medio de los Picos de Europa…

    Cuando fui también tuvimos suerte porque estaba muy despejado, pero yo subi con el coche y sin intención de hacer ninguna ruta de senderismo y estuvimos muy poco tiempo… con decirte que no sabía ni lo de la mina, te digo todo… A ver si vuelvo…

  4. ¡Que chula vuestra foto saltando!
    Yo estuve aquí hace mucho tiempo, pero tampoco sabía lo de la mina… y creo que tampoco llegué a ver el santuario…
    En fín, va a tocar volver.
    Un saludo ;)

    • Author

      Independientemente del santuario, los Lagos son un sitio para volver, eso seguro. La foto está chula, verdad? :D Aunque no te creas que salió a la primera… jajaja!

  5. Muy bonito el lugar.Gracias por compartir

  6. Me encanta Asturias!! Bueno, la verdad es que todo el norte me encanta!! jejejeje Justo cuando estuve en los lagos hice la misma ruta que vosotros. Y pienso igual de Covadonga… Si eres creyente, pues supongo que debe ser un sitio místico, pero sino, no tiene nada en especial… Salvo el paraje, que me parece precioso.
    Saludos

    • Author

      Esos sí, el paraje donde se encuentra la Basílica y la cueva es muy bonito, pero más allá de eso nosotros tampoco lo encontramos muy atractivo… Nos quedamos con los Lagos!!

  7. Que colores más bonitos, que paisajes, … parece de mentira, … o incluso parecen las típicas estampas de Canadá, pero sí, está en España señores!, a veces pensamos que hay que irse muy lejos para ver cosas así …
    Llevo muchos años pensando en ir a Covadonga, pero .. me puede la pereza, … tengo que animarle.

    Por cierto, sabes si hacer ese tramo en coche y caminar por ahí está permitido con mascotas? perro vaya, es que creo que es un viaje que haría con mi perro (que viaja conmigo todo lo que puede).

    Un saludo.

    • Author

      Tienes toda la razón, muchas veces nos vamos muy lejos cuando en España tenemos auténticas maravillas como esta. Lo ideal sería ir alternando escapadas cercanas con viajes al extranjero jejeje!
      Lo del perro no tengo ni idea la verdad, creo que no vimos a nadie con perro por allí, pero igual puedes llamar al centro de interpretación de los lagos si buscas el teléfono, que seguro que se pone muy contento si le llevas allí! ;)
      Saludos!

  8. Coincido contigo, Asturias me encanta aunque ahora me pilla un poco más lejos, jejejeje. Nosotros las dos últimas veces que hemos ido hemos tenido que coger el bus porque no dejaban transitar los coches, es un lugar increíble y de una belleza inigualable, qué ganas de volver para allí y degustar su gastronomía, se me hace la boca agua!!! Un abrazo. ;-)

    • Author

      Es en temporada alta cuando tienen muy restringido el acceso en coche. Y que lo digas Adela, que bien se come en Asturias!! Jajajaja me acaba de entrar un hambre para la cena recordando las croquetas al roquefort que nos zampamos… mmmmmm!

  9. Brutal paisaje!!! Hace años que no voy, y eso que tengo familia asturiana… Ya lo se, IMPERDONABLE!! A ver si vuelvo por la zona porque personalmente me parece uno de los paisajes más bonitos de España!

    Saludos!

  10. Es un sitio espectacular, fui hace muchíiiiiiiisimmos años y recuerdo una carretera chunguilla para subir, pero lo peor no fue eso, sino que al poco de llegar la niebla lo inundó todo y se acabó el paisaje, habrá que volver a ver si pillo un día tan fantástico como el vuestro. Un saludito.

  11. Lo normal es encontrárselo con niebla, así que habéis tenido suerte.
    Saludos viajeros

  12. Como me estás poniendo los dientes largos con estas rutas, es que el lugar es espectacular para salir a caminar y disfrutar de la naturaleza.

    Amigos organizadores de blogtrp si me leéis, quiero ir a un blogtrip por esta zona y recorrer sus rincones más bellos xDDDDD

    Saludotes!!! :P

  13. A mí también me encanta Asturias, yo hice la subida en coche, es cierto que la carretera es algo estrecha y complicada, si a eso añadimos las vacas que son ultrapasivas y los autobuses que van increiblemente rápidos… pero la experiencia genial, unas vistas increibles, deseando volver.
    Y volver a hacer el descenso del Sella, algo que no se puede hacer una vez en la vida.
    !!Saludos¡¡

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